Como se muestra en la figura 1, existen tres técnicas de autenticación mediante clave compartida:

Ya no se recomienda WEP. Se comprobó que las claves WEP compartidas presentan errores y, por lo tanto, no se lo debe usar nunca. Para contrarrestar la debilidad de las claves WEP compartidas, el primer enfoque de las empresas fue probar técnicas, como el ocultamiento de los SSID y el filtrado de las direcciones MAC. Se comprobó que estas técnicas también son demasiado débiles.

Luego de las debilidades de una seguridad basada en WEP, hubo un período de medidas de seguridad interinas. Los proveedores como Cisco, que quieren responder a la demanda de mejor seguridad, desarrollaron sus propios sistemas y, al mismo tiempo, ayudaron con la evolución del estándar 802.11i. En el camino hacia 802.11i, se creó el algoritmo de cifrado TKIP, que se unió al método de seguridad WPA de Wi-Fi Alliance.

Las redes inalámbricas modernas siempre deben usar el estándar 802.11i/WPA2. WPA2 es la versión Wi-Fi de 802.11i y, por lo tanto, los términos WPA2 y 802.11i se suelen usar de manera indistinta.

Desde 2006, cualquier dispositivo que tenga el logo Wi-Fi Certified tiene la certificación WPA2.

Nota: las redes Wireless-N deben usar el modo de seguridad WPA2-Personal para obtener un mejor rendimiento.

En la tabla de la figura 2, se resumen los tres tipos de métodos de autenticación mediante clave compartida.