Implementar una WLAN que saque el mejor provecho de los recursos y entregue el mejor servicio puede requerir de una planificación cuidadosa. Las WLAN pueden abarcar desde instalaciones relativamente simples a diseños intrincados y muy complejos. Antes de que se pueda implementar una red inalámbrica, debe existir un plan bien documentado.

El número de usuarios que una WLAN puede admitir no es un cálculo simple. El número de usuarios depende de la disposición geográfica de la instalación, incluidos el número de personas y dispositivos que pueden caber en un espacio, las velocidades de datos que esperan los usuarios, el uso de canales no superpuestos por parte de varios AP en un ESS y la configuración de energía de transmisión.

Consulte el plano de planta de la figura 1. Cuando se planifica la ubicación de los AP, el administrador no puede simplemente dibujar círculos del área de cobertura y arrojarlos sobre un plano. El área de cobertura circular aproximada es importante, pero existen algunas recomendaciones adicionales:

Una vez que se aborden estos puntos, calcule el área de cobertura esperada de un AP. Este valor varía según el estándar de WLAN o la combinación de estándares que se implementen, la naturaleza de la instalación, la energía de transmisión que se configure en el AP, y así sucesivamente. Siempre consulte las especificaciones para el AP cuando planifique las áreas de cobertura.

Las BSA representan el área de cobertura proporcionada por un único canal. En un ESS, debe haber una superposición del 10 % al 15 % entre las BSA. Con una superposición del 15 % entre las BSA, un SSID y canales no superpuestos (es decir, una celda en el canal 1 y la otra en el canal 6), se puede crear capacidad móvil.

En la figura 2, se proporciona un ejemplo de cómo se podrían superponer las BSA.

Otros factores incluyen relevamientos del sitio, que son análisis detallados de dónde ubicar los distintos AP.