El estándar 802.11 se desarrolló originariamente con dos mecanismos de autenticación:

En la figura 1, se proporciona una descripción general simple del proceso de autenticación. Sin embargo, en la mayoría de las instalaciones con autenticación mediante clave compartida, el intercambio es el siguiente:

1. El cliente inalámbrico envía una trama de autenticación al AP.

2. El AP responde con un texto de desafío al cliente.

3. El cliente cifra el mensaje mediante la clave compartida y devuelve el texto cifrado al AP.

4. A continuación, el AP descifra el texto cifrado mediante la clave compartida.

5. Si el texto descifrado coincide con el texto de desafío, el AP autentica el cliente. Si los mensajes no coinciden con el texto de desafío, no se autentica el cliente inalámbrico y se deniega el acceso inalámbrico.

Una vez que se autenticó un cliente inalámbrico, el AP continúa con la etapa de asociación. Como se muestra en la figura 2, la etapa de asociación finaliza la configuración y establece el enlace de datos entre el cliente inalámbrico y el AP.

Como parte de esta etapa:

Una vez que un cliente inalámbrico se asocia a un AP, el tráfico entre el cliente y el AP puede fluir.