Las ACL definen el conjunto de reglas que proporcionan un control adicional para los paquetes que ingresan por las interfaces de entrada, para los que retransmiten a través del router y para los que salen por las interfaces de salida del router. Las ACL no operan sobre paquetes que se originan en el router mismo.

Las ACL se configuran para aplicarse al tráfico entrante o al tráfico saliente, como se muestra en la ilustración.

La última sentencia de una ACL es siempre una denegación implícita. Esta sentencia se inserta automáticamente al final de cada ACL, aunque no esté presente físicamente. La denegación implícita bloquea todo el tráfico. Debido a esta denegación implícita, una ACL que no tiene, por lo menos, una instrucción permit bloqueará todo el tráfico.