Se debe prestar particular atención al diseño de un esquema de direccionamiento de red. Por ejemplo, la topología de ejemplo en la figura 1 requiere siete subredes.

Al utilizar la división en subredes tradicional, los primeros siete bloques de direcciones se asignan a las LAN y WAN, tal como se muestra en la figura 2. Este esquema da como resultado 8 subredes con 30 direcciones utilizables cada una (/27). Si bien este esquema funciona para los segmentos LAN, se desperdician muchas direcciones en los segmentos WAN.

Si se diseña un esquema de direccionamiento de una red nueva, los bloques de direcciones pueden asignarse de manera tal que se minimice el desperdicio y que los bloques de direcciones sin utilizar sean contiguos. Agregar esto a una red existente puede ser más difícil.

Como se muestra en la figura 3, para utilizar el espacio de direcciones de manera más eficaz, se crean subredes /30 para los enlaces WAN. A fin de mantener juntos los bloques de direcciones sin utilizar, la última subred /27 se vuelve a dividir en subredes para crear subredes /30. Las primeras tres subredes se asignaron a los enlaces WAN que crearon las subredes 192.168.20.224/30, 192.168.20.228/30 y 192.168.20.232/30. Si se diseña el esquema de direccionamiento de esta manera, quedan tres subredes /27 y cinco subredes /30 sin utilizar.

En las figuras 4 a 7, se muestran configuraciones de ejemplo en los cuatro routers para implementar el esquema de direccionamiento VLSM.