La defensa de la red contra ataques requiere vigilancia y capacitación. Las siguientes son prácticas recomendadas para proteger una red:
- Desarrolle una política de seguridad escrita para la organización.
- Desactive los servicios y puertos que no se utilicen.
- Utilice contraseñas seguras y cámbielas con frecuencia.
- Controle el acceso físico a los dispositivos.
- Evite usar sitios web HTTP estándar inseguros, especialmente para las pantallas de inicio de sesión; en lugar de esto, use HTTPS, que es más seguro.
- Realice copias de respaldo y pruébelas periódicamente.
- Capacite a los empleados sobre los ataques de ingeniería social y desarrolle políticas para validar identidades por teléfono, mediante correo electrónico y personalmente.
- Cifre y proteja con contraseñas los datos confidenciales.
- Implemente hardware y software de seguridad, como firewalls.
- Mantenga el software actualizado mediante la instalación semanal o mensual de parches de seguridad, si es posible.
Estos métodos son solo un punto de partida para la administración de la seguridad. Las organizaciones deben mantenerse alerta en todo momento para defenderse de estas amenazas en constante evolución. Use herramientas de seguridad de red para medir la vulnerabilidad de la red actual.