Asignación dinámica
En las redes locales, es habitual que la población de usuarios cambie frecuentemente. Se agregan nuevos usuarios con computadoras portátiles, y esos usuarios requieren una conexión. Otros tienen estaciones de trabajo nuevas u otros dispositivos de red, como smartphones, que deben conectarse. En lugar de que el administrador de red asigne direcciones IP para cada estación de trabajo, es más simple que las direcciones IP se asignen automáticamente. Esto se realiza mediante un protocolo conocido como Protocolo de configuración dinámica de host (DHCP), como se muestra en la figura 1.
El DHCP permite la asignación automática de información de direccionamiento, como una dirección IP, una máscara de subred, un gateway predeterminado y otra información de configuración. La configuración del servidor de DHCP requiere que se utilice un bloque de direcciones, denominado “conjunto de direcciones”, para la asignación a los clientes DHCP en una red. Las direcciones asignadas a este conjunto deben planificarse de modo que excluyan cualquier dirección estática que utilicen otros dispositivos.
DHCP es generalmente el método preferido para asignar direcciones IPv4 a los hosts de grandes redes, dado que reduce la carga para al personal de soporte de la red y prácticamente elimina los errores de entrada.
Otro beneficio de DHCP es que no se asigna de manera permanente una dirección a un host, sino que sólo se la "alquila" durante un tiempo. Si el host se apaga o se desconecta de la red, la dirección regresa al pool para volver a utilizarse. Esta función es muy útil para los usuarios móviles que entran y salen de la red.
Si se habilita DHCP en un dispositivo host, se puede utilizar el comando ipconfig para ver la información de la dirección IP que asigna el servidor de DHCP, como se muestra en la figura 2.