Como en TCP, la comunicación cliente/servidor la inicia una aplicación cliente que solicita datos de un proceso de servidor. El proceso de cliente UDP selecciona al azar un número de puerto del rango de números de puerto dinámicos y lo utiliza como puerto de origen para la conversación. Por lo general, el puerto de destino es el número de puerto bien conocido o registrado que se asigna al proceso de servidor.
Los números de puerto de origen seleccionados al azar colaboran con la seguridad. Si existe un patrón predecible para la selección del puerto de destino, un intruso puede simular el acceso a un cliente de manera más sencilla intentando conectarse al número de puerto que tenga mayor posibilidad de estar abierto.
Dado que no se crean sesiones con UDP, no bien los datos están listos para enviarse y los puertos están identificados, UDP puede formar los datagramas y pasarlos a la capa de red para direccionarlos y enviarlos a la red.
Una vez que el cliente selecciona los puertos de origen y de destino, este mismo par de puertos se utiliza en el encabezado de todos los datagramas que se utilizan en la transacción. Para la devolución de datos del servidor al cliente, se invierten los números de puerto de origen y destino en el encabezado del datagrama.
Desplácese por las ilustraciones a la derecha para ver los detalles de los procesos de cliente UDP.