La mayoría de los routers tiene, como mínimo, dos interfaces. Cada interfaz se configura con una dirección IP distinta en una red diferente.
Para que un dispositivo final se comunique a través de la red, se debe configurar con la información de dirección IP correcta, incluida la dirección de gateway predeterminado. El gateway predeterminado se utiliza solo cuando el host desea enviar un paquete a un dispositivo en otra red. Por lo general, la dirección de gateway predeterminado es la dirección de la interfaz del router asociada a la red local del host. Si bien no importa qué dirección se configura realmente en la interfaz del router, la dirección IP del dispositivo host y la dirección de la interfaz del router deben estar en la misma red.
En las ilustraciones, se muestra la topología de un router con dos interfaces independientes. Cada interfaz está conectada a una red diferente. G0/0 está conectada a la red 192.168.10.0, mientras que G0/1 está conectada a la red 192.168.11.0. Cada dispositivo host está configurado con la dirección de gateway predeterminado correspondiente.
En la figura 1, la PC1 envía un paquete a la PC2. En este ejemplo, el gateway predeterminado no se utiliza; en cambio, la PC1 dirige el paquete con la dirección IP de la PC2 y reenvía el paquete directamente a dicha PC a través del switch.
En la figura 2, la PC1 envía un paquete a la PC3. En este ejemplo, la PC1 dirige el paquete con la dirección IP de la PC3, pero luego lo reenvía al router. El router acepta el paquete, accede a la tabla de rutas para determinar la interfaz de salida adecuada según la dirección de destino y reenvía el paquete por la interfaz apropiada para llegar a la PC3.