Si bien la fibra óptica es muy delgada, consta de dos tipos de vidrio y de un blindaje externo de protección. Específicamente, estos componentes conforman lo siguiente:
- Núcleo: consta de vidrio puro y es la parte de la fibra por la que se transporta la luz.
- Cubierta: el vidrio que rodea al núcleo y actúa como espejo. Los pulsos de luz se propagan por el núcleo mientras la cubierta los refleja. Esto ayuda a contener los pulsos de luz en el núcleo de la fibra, un fenómeno conocido como “reflexión interna total”.
- Revestimiento: generalmente, es un revestimiento de PVC que protege el núcleo y la cubierta. También puede incluir material de refuerzo y un recubrimiento de protección cuyo objetivo es proteger el vidrio contra rayones y humedad.
Si bien es vulnerable a los dobleces pronunciados, las propiedades del núcleo y la cubierta se modificaron en el nivel molecular para hacerla muy resistente. La fibra óptica se prueba a través de un riguroso proceso de fabricación para que tenga una resistencia mínima de 100 000 lb/pulg2). La fibra óptica es lo suficientemente duradera para soportar el manejo durante la instalación y la implementación en redes en condiciones ambientales adversas en todo el mundo.