La información de dirección IP se puede introducir en la PC en forma manual o mediante el Protocolo de configuración dinámica de host (DHCP). El protocolo DHCP permite configurar la información de IP de los dispositivos finales de manera automática.
DHCP es una tecnología que se utiliza en casi todas las redes comerciales. Para comprender mejor por qué DHCP es tan popular, tenga en cuenta todo el trabajo adicional que habría que realizar sin este protocolo.
DHCP permite la configuración automática de direcciones IPv4 para cada dispositivo final de una red con DHCP habilitado. Imagine la cantidad de tiempo que le llevaría si cada vez que se conectara a la red tuviera que introducir manualmente la dirección IP, la máscara de subred, el gateway predeterminado y el servidor DNS. Multiplique eso por cada usuario y cada uno de los dispositivos en la red, y se dará cuenta del problema.
DHCP es un ejemplo de la tecnología en su máxima expresión. Uno de los propósitos principales de cualquier tecnología es facilitar las tareas que se desean o se deben realizar. Con DHCP, el usuario final ingresa al área que abarca una red determinada, conecta un cable Ethernet o habilita una conexión inalámbrica e, inmediatamente, se le asigna la información de IPv4 necesaria para comunicarse de manera correcta a través de la red.
Como se muestra en la figura 1, para configurar el protocolo DHCP en un equipo Windows, solo debe seleccionar “Obtener una dirección IP automáticamente” y “Obtener la dirección del servidor DNS automáticamente”. Se asigna información de un grupo de direcciones IP a la PC y se configura la información de IP relacionada en el servidor de DHCP.
Es posible mostrar las opciones de configuración IP en un equipo Windows usando el comando ipconfig en el símbolo del sistema. El resultado muestra la dirección IP, la máscara de subred y el gateway que la PC recibió del servidor de DHCP.
Practique cómo mostrar la dirección IP de un equipo Windows introduciendo comandos en la figura 2.