Además de proteger las computadoras y servidores individuales conectados a la red, es importante controlar el tráfico de entrada y de salida de la red.

El firewall es una de las herramientas de seguridad más eficaces disponibles para la protección de los usuarios internos de la red contra amenazas externas. El firewall reside entre dos o más redes y controla el tráfico entre ellas, además de evitar el acceso no autorizado. Los productos de firewall usan diferentes técnicas para determinar qué acceso permitir y qué acceso denegar en una red. Estas técnicas son las siguientes:

Los productos de firewall pueden admitir una o más de estas capacidades de filtrado. Además, los firewalls suelen llevar a cabo la traducción de direcciones de red (NAT). La NAT traduce una dirección o un grupo de direcciones IP internas a una dirección IP pública y externa que se envía a través de la red. Esto permite ocultar las direcciones IP internas de los usuarios externos.

Los productos de firewall vienen en distintos formatos, como se muestra en la ilustración.