Para admitir y ampliar una red pequeña, se necesita estar familiarizado con los protocolos y las aplicaciones de red que se ejecutan en ella. Si bien en entornos de redes pequeñas los administradores tienen más tiempo para analizar individualmente el uso de la red por parte de cada dispositivo, se recomienda un enfoque más integral con algún tipo de analizador de protocolos basado en software o hardware.

Como se muestra en la ilustración, los analizadores de protocolos permiten que los profesionales de red recopilen información estadística sobre los flujos de tráfico en una red rápidamente.

Al intentar determinar cómo administrar el tráfico de la red, en especial a medida que esta crece, es importante comprender el tipo de tráfico que atraviesa la red y el flujo de tráfico actual. Si se desconocen los tipos de tráfico, el analizador de protocolos ayuda a identificar el tráfico y su origen.

Para determinar patrones de flujo de tráfico, es importante:

La información recopilada por el analizador de protocolos se analiza de acuerdo con el origen y el destino del tráfico, y con el tipo de tráfico que se envía. Este análisis puede utilizarse para tomar decisiones acerca de cómo administrar el tráfico de manera más eficiente. Para hacerlo, se pueden reducir los flujos de tráfico innecesarios o modificar completamente los patrones de flujo mediante el traslado de un servidor, por ejemplo.

En ocasiones, simplemente reubicar un servidor o un servicio en otro segmento de red mejora el rendimiento de la red y permite adaptarse a las necesidades del tráfico creciente. Otras veces, la optimización del rendimiento de la red requiere el rediseño y la intervención de la red principal.