Otra parte importante del diseño de red es la confiabilidad. Incluso las pequeñas empresas con frecuencia dependen en gran medida de la red para su operación. Una falla en la red puede tener consecuencias muy costosas. Para mantener un alto grado de confiabilidad, se requiere redundancia en el diseño de red. La redundancia ayuda a eliminar puntos de error únicos. Existen muchas formas de obtener redundancia en una red. La redundancia se puede obtener mediante la instalación de equipos duplicados, pero también se puede obtener al suministrar enlaces de red duplicados en áreas fundamentales, como se muestra en la ilustración.
Cuanto más pequeña es la red, menor es la posibilidad de que la redundancia de los equipos sea accesible. Por lo tanto, un método frecuente para incorporar redundancia consiste en el uso de conexiones de switch redundantes entre varios switches en la red, y entre switches y routers.
Además, los servidores suelen tener varios puertos de NIC que habilitan conexiones redundantes a uno o más switches. En las redes pequeñas, los servidores generalmente se implementan como servidores Web, servidores de archivos o servidores de correo electrónico.
Por lo general, las redes pequeñas proporcionan un único punto de salida a Internet a través de uno o más gateways predeterminados. Con un router en la topología, la única redundancia en términos de rutas de capa 3 se obtiene utilizando más de una interfaz Ethernet interna en el router. Sin embargo, si el router falla, toda la red pierde la conectividad a Internet. Por este motivo, puede ser recomendable para las pequeñas empresas contratar una cuenta con una opción de menor costo a un segundo proveedor de servicios a modo de respaldo.