Packet-Switched Networks
Durante la búsqueda de una red con mayor tolerancia a fallas, los primeros diseñadores de Internet investigaron las redes conmutadas por paquetes. La premisa para este tipo de red es que un único mensaje se puede dividir en varios bloques de mensajes. Cada bloque contiene información de direccionamiento que indica el punto de origen y el destino final. Con esta información incorporada, estos bloques de mensajes, llamados “paquetes”, se pueden enviar a través de la red mediante varias rutas y se pueden volver a unir para formar el mensaje original al llegar a destino, como se muestra en la ilustración.
Los dispositivos que están dentro de la red normalmente desconocen el contenido de los paquetes individuales. La única información visible son las direcciones de origen y destino final. Por lo general, a estas direcciones se las conoce como “direcciones IP” y se expresan en formato decimal punteado, por ejemplo, 10.10.10.10. Cada paquete se envía en forma independiente desde una ubicación a otra. En cada ubicación, se decide qué ruta utilizar para enviar el paquete al destino final. Esto se asemeja a escribirle un mensaje largo a un amigo, dividido en diez postales. Cada postal tiene la dirección de destino del destinatario. A medida que las postales avanzan a través del sistema de correo postal, se utiliza la dirección de destino para determinar la siguiente ruta que deben seguir. Finalmente, se entregarán en la dirección que figura en las postales.
Si una ruta utilizada anteriormente ya no está disponible, la función de enrutamiento puede elegir en forma dinámica la próxima ruta disponible. Debido a que los mensajes se envían por partes, en lugar de hacerlo como un único mensaje completo, los pocos paquetes que pueden perderse pueden volverse a transmitir al destino por una ruta diferente. En muchos casos, el dispositivo de destino desconoce si ocurrió una falla o un enrutamiento. Siguiendo la analogía de la postal, si una de las postales se pierde en el camino, solo es necesario volver a enviar esa tarjeta.
En una red conmutada por paquetes no existe la necesidad de un circuito reservado y simple de extremo a extremo. Cualquier parte del mensaje puede enviarse a través de la red utilizando una ruta disponible. Además, los paquetes que contienen las partes de los mensajes de diferentes orígenes pueden viajar por la red al mismo tiempo. Al proporcionar una forma dinámica de utilizar rutas redundantes sin la intervención del usuario, Internet se convirtió en un método de comunicación con tolerancia a fallas. En nuestra analogía del correo, mientras la postal viaja a través del sistema de correo postal, comparte el transporte con otras postales, cartas y paquetes. Por ejemplo, es posible que se coloque una de las postales en un avión, junto con otros paquetes y cartas que se transportan hacia su destino final.
Aunque las redes de conmutación por paquetes sin conexión son la principal infraestructura de Internet en la actualidad, los sistemas orientados a la conexión, como el sistema de telefonía de conmutación por circuitos, tienen ciertas ventajas. Debido a que los recursos de las diferentes ubicaciones de conmutación están destinados a proporcionar un número determinado de circuitos, pueden garantizarse la calidad y la consistencia de los mensajes transmitidos en una red orientada a la conexión. Otro beneficio es que el proveedor del servicio puede cobrar a los usuarios de la red durante el periodo de tiempo en que la conexión se encuentra activa. La capacidad de cobrar a los usuarios para conexiones activas a través de la red es una premisa fundamental de la industria del servicio de telecomunicaciones.